Igual que el proceso de evolución natural llevó al cerebro a crecer y adaptar a los seres humanos para sobrevivir mejor a su entorno, en un proceso de millones de años, científicos británicos han creado un robot cuyo software le permite adaptarse y mejorar en cuestión de horas. Este se une a la gama de robots que se están desarrollando con aplicaciones médicas, de seguridad y hasta bélicas.
Robot que aprende
El profesor Christopher MacLeod recuerda que los seres humanos evolucionaron al ritmo que su capacidad y complejidad cerebral aumentaban gracias a que nuevos grupos de neuronas se añadían a la estructura neuronal ya existente. Ahora prueba eso con robots.
Una red neural controla al robot mediante un software formado por una serie de nódulos de procesadores interconectados que pueden ser programados para realizar las acciones deseadas.Por ejemplo, según se explica en el artículo de "New Scientist", si el objetivo es mantener el equilibrio y el robot recibe en sus sensores la señal de que se está cayendo, la reacción será mover sus extremidades para intentar mantenerse en pie.
Si sigue en pie, la combinación de acciones que han sido necesarias para lograrlo se guardarán en los procesadores, pero si no lo consigue y cae, el robot hará nuevos ajustes e intentará algo distinto cuando vuelva a presentarse el problema.
El primer paso consistió en proporcionar al sistema de control del robot, formado por seis "neuronas", una primera orden muy simple: avanzar lo más posible durante 1.000 segundos.
A partir de ese momento, el software empezó a buscar cómo evolucionar para encontrar la manera más rápida de desplazarse. "Se caía todo el tiempo, casi como una marioneta", explica MacLeod, "pero hubo un momento en que empezó a avanzar y a no caerse casi inmediatamente, y siguió mejorando progresivamente hasta que empezó a saltar encima del banco como si fuera un Gobio Saltarín".
Robots en el cuerpo
En el ámbito médico, los robots están tomando un lugar preponderante también.
Científicos australianos han creado un nanorobot de 250 nanómetros de diámetro, el equivalente al grosor dos o tres pelos, potencialmente capaz de operar el cerebro, como en la película de ciencia ficción "Viaje Fantástico" de 1966.
"Buscamos algo que pudiera colocarse en las arterias humanas, en especial ahí donde las tecnologías tradicionales no pueden ser utilizadas", declaró a la AFP James Friend, del laboratorio de nanofísica de la universidad Monash en Clayton, en Australia.
El reto consistía en desarrollar, en un robot tan fino, un motor lo suficientemente potente para poder "remontar a contracorriente" los flujos sanguíneos. El motor del robot ha sido bautizado Proteus, el nombre del submarino miniatura de la película citada.
En las primeras pruebas el nanorobot llevaba una sonda incorporada para poder ser recuperado en caso de avería del motor, pero los científicos tratarán pronto de controlarlo a distancia gracias a ondas de una potencia de entre 2 y 3 watts.
Por supuesto, no podían faltar las aplicaciones bélicas en el desarrollo de los robots. Los robots formarán los ejércitos del futuro en caso de que la ciencia se ponga al día con la ficción. Los androides serán despiadados porque estarán a cargo del trabajo sucio, advirtió Peter Singer, autor de varios libros sobre temas militares.El investigador añadió que, aunque usar robots en las batallas salvará la vida del personal militar, la misma medida tiene el potencial de endurecer el carácter de las guerras, porque se desplegarán máquinas sin corazón encargadas de hacer el trabajo sucio, además, los robots no sólo carecen de compasión o piedad, sino que además aíslan a los soldados humanos de los horrores que los humanos quisieran evitar.
"¿Qué significa ir a la guerra con soldados estadounidenses cuyo hardware es fabricado en China y cuyo software es fabricado en India?", se preguntó el analista, miembro del equipo de investigación militar del Instituto Brookings.
Singer predijo entonces que las unidades militares estadounidenses serán mitad máquinas y mitad humanas para 2015.
El ejército de Estados Unidos ya recluta soldados usando un videojuego de guerra especializado; y algunos controles de armas verdaderas copian diseños de mandos de populares consolas de videojuegos. Además, aviones teledirigidos y robots portadores de bombas ya son comunes en los campos de batalla, afirmó.
"Estados Unidos está a la cabeza en materia de robots militares, pero en tecnología no existe tal cosa como una ventaja permanente", dijo Singer. "Rusia, China, Pakistán e Irán están trabajando en robots militares".
Finalmente dijo que hay una preocupante relación entre la robótica y el terrorismo. "No tienes que convencer a un robot diciéndole que estará con 72 vírgenes cuando muera, para conseguir que se haga explotar", señaló.