El último lanzamiento de Xiaomi es un nuevo modelo de 60 pulgadas y resolución 4K con el que seguir aumentando su oferta de televisores, una TV que además de por su tamaño, llama la atención por su delgado diseño. No llega al nivel de la Sony X900C, pero esta Mi TV 3 alcanza los 11,6 milímetros de grosor en el lado más delgado, siendo de sólo 36,7 milímetros en la zona más gruesa. El resultado es una panel ultraligero que luce extremadamente minimalista, gracias en parte a que los puertos de conexión han desaparecido.
El secreto para conectar una fuente HDMI a la televisión está en una base que funciona también como altavoz. En ella se encuentran todas las conexiones, una solución que recuerda a los modelos UHDTV de Samsung pero que en esta ocasión también incorpora el sonido. Dentro de esta barra se esconde toda la electrónica de la televisión, incluyendo un procesador MStar 6A928, 2 GB de RAM DDR3 y 8 GB de RAM con los que dar vida a MIUI TV, la plataforma de la marca basada en Android. Desde ahí, un único cable llevará toda la información a la pantalla a través del llamado puerto Mi Port.
Lo mejor es que esta barra está diseñada para trabajar tanto con la televisión, como con un monitor, otra TV o un proyector, y con el tiempo podremos sustituirla por versiones más modernas.
Lo más sorprendente es que el precio de esta televisión de 60 pulgadas no supera los 790 euros (4.999 RMB) -160 euros (999 RMB) si adquirimos únicamente la barra de sonido con conexiones-, aunque como nos tiene acostumbrados la marca, su distribución estará enfocada únicamente al mercado chino.