En el siglo veinte, las marcas de televisores más vendidas eran japonesas: Sony, Sanyo, Panasonic, Sharp, Toshiba... Con el cambio de milenio y la llegada de los televisores planos, los gigantes coreanos Samsung y LG tomaron el relevo. En 2025 han sido alcanzadas por marcas chicas como TCL y Hisense.
Jukanlosreve, una cuenta de X experta en semiconductores, ofrece las cifras de ventas mundiales de televisores en el último trimestre de 2024. Samsung sigue siendo la marca más vendida, con el 16% por las ventas mundiales, pero lejos del 19% que rondaba hace un par de años.
Detrás suyo, dos marcas chinas le pisan los talones: TCL suma el 14% de las ventas, y Hisense el 12%. LG cae al cuarto puesto, con solo el 10% de las ventas.
Las marcas coreanas Samsung y LG, dominadoras durante años, suman el 26% de las ventas. Las chinas TCL y Hisense, exactamente el mismo porcentaje. ¿A qué se debe este relevo histórico? Hay varias causas diferentes.
Según este canal experto, el cambio comenzó cuando la fabricación de paneles LCD se trasladó a China. Allí están toda la cadena de montaje de los paneles LCD, lo que abarata los costes a las marcas locales.
A eso hay que sumar la subida de los costes de los últimos años, que ha afectado más a las marcas coreanas. Además como ahora tienen más competencia, han tenido que invertir más en publicidad.
Otro factor importante para las marcas chinas es que el gobierno chino subvenciona programas de renovación de electrodomésticos, favoreciendo que los consumidores chinos cambien sus teles viejas por otras nuevas.
Los analistas prevén que China supere a Corea del Sur, definitivamente, en el primer trimestre de 2025, pero ha entrado otro factor en juego: las tarifas de Donald Trump. A priori las marcas chinas deberían ser las más afectadas, pero Corea del Sur también ha recibido aranceles por valor del 25%. Y LG y Samsung venden mucho en Estados Unidos. Así que todo es una incógnita.
Porcentaje arriba, porcentaje abajo, el cambio histórico es real. Tras décadas dominado por las marcas japonesas, y luego por las coreanas, el mercado de los televisores tiene un nuevo dueño: las marcas chinas TCL y Hisense.