Sanyo planea el lanzamiento en julio del Sanyo PDG-DWL2500J, un proyector con dos peculiaridades: la reproducción de vídeos en 3D y que dispone de un sistema que hace que las proyecciones sean nítidas a distancias realmente cortas (a partir de 2,4 centímetros). Su precio, sin embargo, no es nada corto, y se eleva hasta los 4.000 euros.
Como proyector en sí, si obviamos las dos peculiaridades arriba señaladas, el Sanyo PDG-DWL2500J no es especialmente llamativo. Se ciñe a unas prestaciones bastante corrientes: Para empezar, no cuenta con una resolución de alta definición en sentido estricto, sino que se queda en 1.280 x 800 puntos. El formato de la proyección es de 16:10 (algo más cuadrado que el formato habitual en los televisores modernos) y dispone de un índice de luminosidad justo para lo que requieren los contenidos 3D: 2.5000 lúmenes.
Este índice de luz es más alto que lo habitual, y por tanto, más interesante. Sin embargo, dado que para usar el Sanyo PDG-DWL2500J va a ser necesario usar unas gafas polarizadas, que se consumen un 30% de la luminosidad proyectada, la apreciación lumínima real es bastante menor en la práctica.
En cuanto a conexiones, dispone de entrada HDMI (suponemos que basada en el estándar 1.4, ya que se declara compatible con vídeos 3D), VGA y vídeo por componentes. Pesa poco más de seis kilos y dispone de un altavoz de diez vatios.