Tras el éxito de ventas que ha tenido Tesla y los rumores sobre un posible vehículo de Apple, no es de asombrar que Samsung también apueste en grande a ese mercado de los autos eléctricos. La compañía coreana ha comprado al fabricante de baterías para automóviles Magna Steyr, una división austriaca de la empresas canadiense Magna International.
Hay que aclarar que el negocio de las baterías para autos no es nuevo para Samsung, porque este gran fabricante proporciona esos componentes para los i3 e i8 de BMW. No solo eso, sino que la misma Tesla recibiría un ocho por ciento de sus baterías de Samsung SDI, la división de almacenamiento eléctrico y dispositivos de la gigante coreana, que también proporciona baterías a Apple.
En los rumores sobre el auto de Apple se ha mencionado también el nombre de Magna, y Samsung es uno de los socios en la fabricación de la gigafábrica de Tesla. Esto quiere decir que la compañía simplemente está continuando con su estrategia de fabricar componentes que todas las otras empresas tecnológicas necesiten, y así, obtener ingresos trabajando con todos y no solo vendiendo productos directamente a los consumidores.