Las pulseras electrónicas llegan a las cabinas de la playa de la Concha. El nuevo sistema sustituirá a las tradicionales llaves de las consignas, que fallaban mucho, impedían elegir la taquilla y obligaban a recordar su ubicación. Las pulseras comenzarán a ser hoy operativas en el vestuario de mujeres, mañana en el de hombres y el viernes en el mixto, de tal forma que para el fin de semana estará completado el proceso.
Hasta ahora el sistema de una pulsera con llave implicaba que, una vez abonada la tarifa, se te entregaba una pulsera con llave de una determinada consigna que no sabías en qué punto del vestuario podía tocar. Tras utilizarla, debías llevarte la llave, bañarte con ella, y al volver debías recordar dónde estaba tu taquilla. Las cerraduras fallaban mucho, las llaves se enroñaban con el salitre y hasta, como recordaba ayer una usuaria, llegabas a abrir taquillas que no eran la tuya. Todo esto se ha acabado con el nuevo sistema tecnológico -de nombre Mifare y patentado por Philips-.
Las pulseras electrónicas acaban con el método mecánico de apertura y, por tanto, con las llaves. En su lugar utilizan un mecanismo RFID -Radio Frequency Identification (Identificación por radiofrecuencia)- que abre y cierra las compuertas con sólo acercar la pulsera. Cuando el usuario adquiera la pulsera, como hasta ahora, la acercará al torno de entrada y éste permitirá su entrada al vestuario.
Una vez allí elegirá la taquilla disponible que quiera y tras presionar ligeramente con la pulsera el mecanismo de apertura la consigna se abrirá y dejará grabado electrónicamente el número o código de la taquilla. Si cuando vuelva a recoger la ropa no se acuerda del número de la taquilla, con acercar la pulsera a un pequeño display -infoterminal- colocado a la entrada del vestuario habrá solucionado su problema.
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