Recientemente una empresa llamada francesa llamada Obertur Technologies ha creado el llamado MotionCode, un singular sistema que hace que el código CVC/CVV de tres dígitos que encontramos en nuestras tarjetas de crédito cambie cada hora de forma constante durante tres años.
Varios bancos franceses han comenzado ya a implantar estas tarjetas entre sus usuarios, y en su parte posterior tenemos una pequeña pantalla LCD en la cual esos tres números cambian de forma constante.
Dado que el uso de los datos de una tarjeta bancaria suelen ocurrir a las pocas horas de esos robos (como pronto), esta tecnología lograría que los ladrones no pudieran utilizarlas para sus operaciones.
Las tarjetas son en todo lo demás idénticas a las tarjetas de crédito y débito actuales, y podremos doblarlas (un poco), e incluso no pasa nada si nos las dejamos en un pantalón que acaba en la lavadora. Société Générale y el Groupe BPCE han iniciado el proceso para irlas emitiendo a sus clientes tras completar unas pruebas piloto el año pasado.