Las baterías de Ión-Litio de Tesla Motors estaban originalmente pensadas para los coches fabricados por la empresa, pero ahora se están destinando a otros tipos de uso que van mucho más allá de el funcionamiento de esos vehículos.
SolarCity, una empresa dedicada a la instalación de paneles solares, comenzará a ofrecer estas baterías para aquellos negocios que quieran combinar esta forma de suministro eléctrico con la tradicional factura de las compañías convencionales.
La energía solar recolectada por los paneles en los techos de los negocios serviría para recargar esas baterías, que a su vez podrían usarse para dar suministro eléctrico en muchos momentos en los que por ejemplo la factura tradicional sea especialmente más cara.
Lyndon Rive, CEO de SolarCity —además de primo de Elon Musk, lo que explica esa alianza—, explicaba en The Atlantic la idea:
“Sigues conectado a la red eléctrica, pero ésta se convierte en tu proveedor secundario, y el principal proveedor acabaría siendo tu sistema de placas solares y tus dispositivos de almacenamiento de electricidad“.
Otras empresas como Stem están también siguiendo esa tendencia en la que la energía solar se convertiría en protagonista ahorrando a los usuarios el coste del suministro tradicional.
Lamentablemente esta solución no está pensada de momento para el mercado residencial, sino para empresas con propiedades (y sobre todo, tejados) en las que se puedan instalar placas solares con cierta extensión, pero esa idea parece, a priori, brillante por su simplicidad.