Tras escalar el Gran Cañón y conducir en el circuito de Leman durante 24 horas, un pequeño robot japonés se dispone a un nuevo reto: el desafiante triatlón Ironman de Hawái.
Ataviado con tres carcasas y tres pilas recargables, el robot Evolta de la empresa de electrónica Panasonic nadará, pedaleará y correrá una de las rutas de triatlón más duras del mundo, según la compañía.
“Esto es muy duro incluso para un deportista, pero creo que vale la pena el reto”, dijo Tomotaka Takahashi, el creador del robot verde y blanco que tiene un aspecto de juguete.
“El robot se encontrará con muchas adversidades en su camino, pero espero que las supere todas y al final tenga éxito”.
El robot tendrá que nadar, correr y montar en bicicleta en un total de 230 km. El tiempo dado para completar el desafío es una semana o 168 horas, que es diez veces más de lo que le costaría a un deportista.
“La estatura de Evolta equivale a una décima parte de un hombre adulto, así que nos imaginamos que le llevará diez veces más tiempo”, añadió Takahashi.
De las tres carcasas, que incluye una montada en una pequeña bicicleta y otra metida en una rueda que cuenta con una anillo de apoyo, el robot nadador, de 51 centímetros, es el que supone un reto especial.
“Tuve que pensar en modos de que fuera resistente al agua y protegerlo del moho lo más posible”, dijo Takahashi.
Las pilas que el robot lleva a la espalda y que saldrán a la venta en Japón el 21 de octubre, pueden recargarse hasta mil 800 veces con un cargador.
El reto de triatlón comenzará el 24 de octubre y continuará sin parar durante siete días y siete noches. La prueba Ironman real se celebra a principios de octubre.
Entre otros logros, Evolta también caminó 500 kilómetros en las ciudades de Tokio y la antigua capital japonesa, Kioto.