La compañía Helms ha lanzado un curioso y atractivo dock (al menos a simple vista) para el iPod touch que ha caído en manos de los chicos de iLounge y que, al parecer, responde al popular dicho que titula este post de "mucho ruido y pocas nueces".
Pero primero, te ponemos en antecedentes: esta base para el reproductor de Apple cuenta con un diseño bastante interesante ya que se presenta con dos pequeñas plataformas entre las cuales se colocan los dos altavoces de 1,2 W y el subwoofer de 1,4 vatios.
La ranura para colocar el iPod es muy llamativa ya que presenta un aro metálico alrededor que embellece su presentación. El dock cuenta con amplificador digital Class-D y gracias a su tamaño es fácilmente trasportable. Su precio es de 139 dólares (102 euros).
Desgraciadamente, como te decíamos, no es oro todo lo que reluce. Aunque en el link de lectura encontrarás una revisión mucho más detallada (en inglés) te enumeramos algunos de los aspectos negativos más destacados: la base de sujección para colocar el iPod no es lo suficientemente firme, provocando la sensación de que no lo has conectado bien; su estética, a pesar de ser atractiva, se ve ligeramente empañada por los cuatro botones (plástico blanco) de control de reproducción que presenta en la parte superior; no tiene conector de corriente, de manera que por fuerza tienes que utilizar cuatro pilas AAA para que funcione; y, por último, pero no por ello menos importante, su calidad de audio deja mucho que desear, aspecto que se ve, en parte, entorpecido por la extraña orientación de los altavoces - Helms ha caído en el típico error de primar el diseño por encima de cualquier otra cosa.