Haier etá acostumbrada a exhiber en la IFA todo tipo de televisores curiosos, desde modelos transparentes hasta algunos controlados por la vista y esta edición no podía ser menos. Este año la compañía está mostrando en su pabellón un atractivo modelo de televisión OLED de 55 pulgadas, que cuenta con la particularidad de lucir un perfil extremadamente delgado de sólo 4 milímetros y un marco de apenas 1,5 mm. La guinda encargada de coronar el pastel es el llamativo pie que integra, que según presumen sus creadores, es capaz de darle la estabilidad necesaria para que sea muy difícil de empujar o volcar. El resultado, como puedes ver en pantalla, es de lo más elegante.
De momento no tenemos precios orientativos ni fecha para poder colocarlo en el carrito de la compra, así que habrá que contentarse con suspirar por él desde lejos.