Los resultados financieros de Sony ya nos habían demostrado que el problema de la compañía apuntaba a la rama de telefonía móvil, una bajada de beneficios que incluso afectó al buen hacer de otra familia mucho más prolífica: PlayStation. Pero parece que el fabricante ya tiene un plan de acción, o eso es al menos lo que un ejecutivo de la compañía ha comentado en una reciente conferencia de inversores, apuntando que tienen diseñado un plan de tres años con el que detener las pérdidas, y básicamente se centraría en hacer muchos menos televisores y teléfonos inteligentes.
Según Reuters, el plan es una respuesta a las previsiones que aseguran pérdidas de 1.700 millones de dólares en el próximo mes de marzo. La estrategia dejará a un lado la competición por cuota de mercado contra sus rivales y pasará a prestar más atención a pequeños dispositivos que traigan beneficio rápidamente (entre los que se encuentran también sus aclamados sensores de imagen), aunque no será el único en tomar medidas, ya que Samsung también anunció que reduciría el número de teléfonos de su galaxia.
Sin entrar en detalles, el informe aclara que la división de móviles será reorganizada, aunque los detalles no serán revelados hasta principios del 2015 (quién sabe si en plena MWC). Otras medidas de ahorro contemplan el ya cancelado acuerdo con la FIFA, una decisión que ahorrará 280 millones de dólares en términos de patrocinio (aunque también aseguran que se debe a la manipulación de los votos para las sedes del 2018 y 2022).
En lo que a juegos respecta, la división PlayStation seguirá haciendo dinero con futuros títulos, pero además estrenará un nuevo servicio de streaming con el que esperan aumentar los beneficios.