Aunque el desarrollo de elementos piezoeléctricos no es que sea noticia de portada todos los días, esta es una de esas tecnologías que podrían revolucionar las entrañas de buena parte de los productos electrónicos (e incluso edificios) que nos rodean. Algunos de sus usos podrían ser iluminar calzadas con la misma vibración generada por el paso de los automóviles, o recargar la batería de tu teléfono mientras hablas. Bien, pues investigadores del Centro Interuniversitario de Microelectrónica y sus colegas de la Organización Holandesa para la Investigación Científica Aplicada han conseguido reducir notablemente las dimensiones de estos dispositivos, utilizando nitruro de aluminio en lugar de titanato zirconato de plomo como material piezoeléctrico, lo que según los científicos, hará más sencilla su producción.
El primer fruto de estos nuevos "microgeneradores" es un sensor de temperatura inalámbrico que transmite sus registros a una estación receptora con una frecuencia de 15 segundos. Además de diminuto, el sensor es energéticamente autosuficiente, por lo que no es necesario conectarlo a la corriente eléctrica o cambiarle las pilas. Otras aplicaciones potenciales serían sistemas autónomos de monitorización de presión de los neumáticos, y de mantenimiento predictivo de máquinas con piezas rotativas.