Para las personas que utilizan sillas de ruedas, la proliferación de rampas en las ciudades ha mejorado considerablemente su movilidad. Desafortunadamente, la apertura de las puertas sigue siendo para muchos un omnipresente, y frustrante, desafío. Curiosamente, abrir las puertas también presenta un grave obstáculo hasta para los robots antropomórficos. Ahora, el ingeniero Erin Rapacki ha resuelto ambos problemas a través de un novedoso diseño en robótica.
Continuando con un proyecto de investigación que comenzó en la Universidad de Massachusetts, Rapacki creó un brazo robótico de bajo coste que puede ser empleado para abrir y cerrar todo tipo de puertas, enfocado como asistente para personas en sillas de ruedas con movilidad reducida. El reto del proyecto fue encontrar el material adecuado para obtener un correcto agarre y movimiento similar al de los dedos de una mano, algo lo bastante firme como para agarrar el pomo, pero lo suficientemente flexible como para ajustarse a una serie de formas.
Rapacki diseñó el brazo especialmente para que hiciera uso de un sólo motor, utilizando un sistema de deslizamiento rotatorio para permitir que el brazo pueda girar y empujar (o tirar) al mismo tiempo. En total, el brazo robótico tuvo un costo de fabricación de 1.335 euros, y con un poco de suerte, esperamos que su prototipo pronto llegue al mercado para mejorar un poco más la vida a las personas con movilidad reducida.