Google acaba de anunciar su nueva plataforma parte de Android L, que pretende darle a la televisión la misma atención que hasta ahora ha dedicado a los teléfonos o a las tablets. El ecosistema ofrece además juegos, ampliando así las posibilidades de entretenimiento del usuario, quién podrá utilizar simultáneamente diferentes dispositivos con Android como controladores para jugar.
La interfaz no resulta especialmente extraña, con una distribución bastante parecida a otras ofertas similares. Además de un fácil y rápido acceso a tus contenidos, se tendrá siempre cerca la tienda para realizar compras y hay sitio para soluciones con vídeos que proceden de terceros como por ejemplo Netflix.
Los diferentes servicios de Google y recomendaciones serán, cómo no, una constante en la interfaz, que incluye también soporte para búsquedas por voz. Las aplicaciones y contenidos se pueden organizar desde la pantalla de inicio, en función por ejemplo del patrón de uso habitual que se haga de la plataforma.
Cualquier equipo que corra Android TV tendrá la misma funcionalidad que un Chromecast, en el sentido de que vas a poder enviar el contenido que tengas en tus dispositivos a la tele para verlos en su pantalla. Estos equipos además pueden actuar también como control remoto, incluyendo a los nuevos relojes que hagan uso de la plataforma Android Wear.
Un kit de desarrollo está también ya disponible para deleite de los desarrolladores, de forma que los interesados podrán trabajar con el SDK y dar como siempre rienda suelta a su imaginación.
TP Vision/Philips, Sharp o Sony son solo algunas de las compañías que aparecen listadas entre los fabricantes que formarán parte de este nuevo universo. Imaginamos que en los próximos meses seguiremos viendo cómo otros fabricantes se suben también al carro y avisan de futuros dispositivos con la plataforma integrada.
En cuanto a la disponibilidad, se ha indicado que Android TV estará disponible a finales de año, coincidiendo con Android L. No sabemos cómo será su distribución exactamente, pero imaginamos que primero llegará a los ciudadanos de EEUU y después, a algunas otras partes del planeta.