Este año vuelve a ocurrir lo de años anteriores con la señal de TDT. La recepción de los canales nacionales de la TDT vuelve a ser deficiente en núcleos costeros de la costa del Sol, aunque también ocurre en las Baleares y en general por toda la costa.
Según indican los técnicos, la señal procedente de Mijas interfiere con una película que se forma en estas fechas por el calor sobre la superficie del mar.
Los ayuntamientos han recibido multitud de quejas durante las últimas semanas, que han sido dirigidas directamente a los responsables nacionales de este servicio dependiente de Telecomunicación.
Los técnicos lo llaman fading y causa verdaderos estragos en las señales de televisión. La combinación de mar, calor y humedad, propia de las zonas costeras, debilita la calidad de las emisiones radioléctricas y provoca un efecto espejo que impide, entre otras cosas, ver la televisión. El fenómeno se ha agudizado este verano, el primero desde que se produjo el apagón analógico, porque ataca con mayor virulencia a la Televisión Digital Terrestre (TDT).
El fading no es un fenómeno exclusivo de la TDT, pero esta tecnología agudiza el problema. En los tiempos de las emisiones analógicas, el calor y el reflejo del mar debilitaba la señal y se enturbiaba la imagen. Las emisiones se recibían con la típica y molesta niebla, pero con la TDT, una señal débil lleva directamente a la pantalla a negro, ya que esta tecnología exige una mínima calidad de recepción. Ahora, los reflejos en las gotas condensadas por el calor convierten algunas señales en fantasmas.