El CD cumple 30 años

El CD cumple 30 años

Comenta
0
El CD, que nació en los 80 de la mano de Philips y Sony, afronta con incertidumbre los últimos años, en los que la descarga de música le come el terreno.
Lo físico ya es el pasado y, por eso, que un veterano como el CD, que aún hoy vive entre nosotros, cumpla 30 años es todo un acontecimiento. Es cada vez más raro, pero sigue habiendo gente que compra discos en grandes superficies o tiendas especializadas. Sin embargo, este mercado va dejando paso a otras formas de consumo de música, como la compra de canciones en internet (en sitios como iTunes) o el streaming que ofrecen plataformas como Spotify.

Aunque todavía se vende música en CD, hoy es un mercado en caída libre. Para colarse en la lista de los 10 discos más vendidos de 2008 ha bastado con superar las 75.000 copias, una cifra con la que no se llega al disco de platino. En España, según Promusicae, nos gastamos el pasado año 225,2 millones en música almacenada en soportes físicos. Es un 12,4% menos que en 2007, muy, muy lejos de los 600 millones de euros de principios de la década.

El P2P y las tiendas de música on line están detrás del descalabro, pero también la evolución del consumidor, que ahora prefiere canciones sueltas, no álbumes empaquetados. En conjunto, las ventas de música suben casi un 10,5% —cifras globales de la consultora Nielsen— pero el 70% corresponde a transacciones digitales, descargas de música on line canción a canción. Los discos, principal fuente de ingresos de las casas discográficas, han caído un 14%. Hoy se vende casi la mitad de unidades que en el año 2000. Para toda una nueva generación, crecida al calor de Napster e iTunes, el CD ni siquiera existe. En 2007, en Estados Unidos, casi la mitad de los jóvenes no compraron ni un solo disco físico.
El CD, el primer soporte que permitió digitalizar la música, da su último aliento y apenas suma 30 años de vida. El pasado 9 de marzo fue su aniversario, una celebración que pasó casi desapercibida porque la industria tiende a situar el nacimiento del disco óptico en agosto de 1982, cuando la primera unidad salió de la fábrica de Philips en Hannover, Alemania.


HISTORIA


El disco compacto (o compact disc, en inglés) fue uno de los grandes avances tecnológicos de los 80, aunque su historia comenzó en 1958 con la invención del disco óptico, cuyas patentes registró David Paul Gregg entre 1961 y 1969. Este invento llamó la atención de la Music Corporation of America (MCA, que en el futuro pasaría a llamarse Universal Music Group), que no dudó en comprarle las patentes a Gregg. A finales de 1960 la holandesa Philips se interesó por el disco óptico, y en 1975 comenzó una relación con la MCA, que culminaría tres años después, en 1978, con la presentación en la ciudad de Atlanta del Discovision, el primer sistema de almacenamiento en disco óptico que se comercializó, centrándose en películas más que en música.

Lo que parecía un gran futuro, en el que Philips fabricaría los reproductores y MCA comercializaría los discos, se convirtió en un desastre comercial que acabó con la ruptura entre las dos empresas y un continuo cambio de denominación del producto hasta que Pioneer Electronics adquirió los derechos en 1980 y lo bautizó como Laserdisc, que funcionaría con cierto éxito en Estados Unidos y Japón. En 1979, con el Discovision con un futuro incierto, Philipis, que ya había aprendido de sus errores, decidió unirse con Sony (que por aquel entonces triunfaba en su país con la primera generación del Walkman) en un nuevo proyecto basado en el disco óptico centrado esta vez en el audio, el compact disc.


NACIMIENTO Y ÉXITO DEL CD, EL NUEVO VINILO



En 1980, Sony y Philips presentaron el disco compacto, que contó desde el primer momento con el apoyo tanto de la industria como de los artistas, que lo veían como el sucesor natural del vinilo. Durante este año se acordaron las especificaciones del estándar CD y CD-ROM. El diámetro pasó de los 115 milímetros previstos a los 120, una medida que permitía almacenar 74 minutos de música, la novena sinfonía de Beethoven completa. El nuevo tamaño tenía la ventaja de ser transportable e incluso usado en unidades portátiles parecidas al Walkman de Sony, que en aquel entonces apenas contaba con unos pocos años de vida pero que había tenido un gran impacto entre los jóvenes de Japón.
El conjunto de medidas, grosores, materiales y formas de grabación del CD quedó registrado en un libro conocido como el libro rojo, publicado en junio de 1980.

Tuvieron que pasar dos años más hasta la llegada del primer disco, una grabación del director Herbert Von Karajan interpretando la Sinfonía Alpina de Strauss. The Visitors, del grupo sueco ABBA y fabricado para la casa de discos Polygram, fue pocos meses después el primer disco compacto que se estampó en serie.
En noviembre de 1982 el catálogo de música en este formato sumaba 120 títulos y fue la fecha elegida por Philips para poner a la venta el primer reproductor de CD del mercado, el CD100, en Japón. En marzo de 1983 la unidad llegó a Europa y Estados Unidos y, con un catálogo de más de 1.000 álbumes, este soporte comenzó su rápido despegue, aclamado entonces por su calidad sonora y la consistencia que le otorgaba su naturaleza digital.
La colaboración entre Sony y Philips dio frutos multimillonarios. El precio tanto de los CD como de los reproductores comenzó a bajar y fueron haciéndose cada vez más habituales en las casas, conquistando poco después el terreno que la cinta de casete llevaba dominando años: los coches, gracias a los reproductores de CD integrados en los vehículos y las calles, con el Discman de Sony como reproductor portátil por excelencia.

La década de los ochenta quedaría marcada por el formato gracias a Dire Straits, el grupo que se escogió para popularizar el nuevo formato. Su álbum Brothers In Arms fue el primer disco grabado íntegramente en un proceso digital. Se convirtió en el más vendido de la década y en el primer CD en superar el millón de copias. La llegada del discman y la popularización del CD-ROM en el mundo de la informática dieron el empuje definitivo al soporte óptico. «Nuestro objetivo era crear un disco para el mercado musical. Nunca imaginamos que la industria de la informática y el cine acabarían por usar el mismo sistema óptico para almacenar grandes cantidades de datos y películas», asegura Piet Kramer, uno de los ingenieros de Philips que trabajó en el desarrollo del formato CD.
En 1988 los promotores del CD se reúnen de nuevo para crear el libro naranja, el conjunto de especificaciones del formato CD grabable y regrabable (CD-R y CD-RW) que salió por primera vez al mercado en 1990 y que supuso el primer paso para la unión de las industria musical y la informática. El CD dejó de ser un soporte de sólo lectura y se convirtió en un medio de grabación.


EL DECLIVE DEL CD, FIN DE UNA ERA PLAGA DE RÉCORDS


El compact disc ha sido, junto al vinilo que vive precisamente ahora una segunda juventud, el formato por excelencia para disfrutar de la música. Desde su aparición en los 80, ha supuesto una mina de oro para los que apostaron por él, haciendo montañas de dinero para estudios, productoras y artistas. Este formato pudo incluso aguantar la aparición del DVD y del Blu-ray y sus versiones pensadas para la música (DVD-A y Blu-ray musical), que no lograron hacerse un hueco en el negocio de la música en formato físico. A lo largo de la década de los 80 la calidad, durabilidad, resistencia y practicidad del disco compacto fue sustituyendo por igual al disco de vinilo y a la cinta de cassette, de hecho en 2010 dejaron de fabricarse radiocassetes para coche.

Su decadencia llegó con la aparición y popularización de la descarga de música (con Napster como precursor y origen de polémicas y controversias), un mercado nuevo que aún hoy es cambiante y al que todavía no ha sabido adaptarse la industria musical. En estos 30 años de historia, el CD ha sido el protagonista del mundo de la música, cosechando grandes éxitos de la industria del ocio como los más de 65 millones de unidades vendidas del Thriller de Michael Jackson o los 50 millones de copias de Back in Black de AC/DC o de The Dark Side of the Moon, de Pink Floyd.

Hoy, la multiplicación del ancho de banda, la llegada del DVD y las tarjetas de memoria flash han convertido al CD en un producto excesivamente limitado. En sus 700 MB apenas hay espacio para una película muy comprimida en formato MPEG 4 y, aunque su uso sigue siendo muy extendido en algunos mercados y en ciertos usos como el de soporte promocional, la reproducción de música MP3 en autorradios o las grabaciones personales, el precio de los discos vírgenes ya no resulta competitivo comparado con los discos duros externos, los llaveros de memoria USB —que además son reutilizables— o incluso los DVD-R.


VINILO


En la industria musical, iTunes, una tienda exclusivamente digital, se ha convertido en la mayor vendedora de música del planeta, y el único soporte físico que triunfa, curiosamente, es el vinilo, el formato que el CD trató de dejar obsoleto. La cultura del DJ, el coleccionismo y la mejora de la calidad sonora de los discos y los reproductores durante la última década han llevado al vinilo a vivir una segunda juventud. El pasado año se vendieron casi dos millones de discos. Aún son muy pocos en comparación con las ventas de CD. Pero mientras el disco óptico cae, el analógico dobla su mercado cada año. Es la nostalgia de un sonido cálido, imperfecto y único; el único disco que, contra todo pronóstico, quedará en los catálogos de las casas discográficas


RESUMEN EN EL TIEMPO


CREACIÓN. Philips y Sony anunciaron su intención de crear el CD el 9 de marzo de 1979. La primera copia, una grabación de la ‘Sinfonía Alpina’, salió de una fábrica de Philips en 1982.

OBSOLETO. Hoy las ventas caen casi un 15% anual. En 2008 apenas movió un tercio de los 600 millones de euros que suponía el mercado del disco en 2000. El CD se ha quedado obsoleto.

1979. Joop Sinjou, director del laboratorio CD de Philips, anuncia el acuerdo con Sony para crear un disco compacto óptico capaz de almacenar al menos una hora de música en formato digital.

1982. Nace el primer CD en la fábrica de Philips de Hannover. El primer reproductor de discos de Philips sale a la venta en Japón a finales de año. A Europa llegaría en primavera de 1983.

1987. El discman se convierte en un accesorio popular para toda una generación de jóvenes amantes de la música. Ya no es necesario usar un walkman para llevar la música fuera de casa.

1990. Nace el CD-R y el CD deja de ser un producto asociado exclusivamente a la música. Durante los siguientes 15 años se convierte en el dispositivo preferido para almacenar información.

DVD. Creado con la misma tecnología que el CD con el objetivo de almacenar películas. Su gran capacidad —hasta 9 GB— ha conseguido que sea una alternativa más eficaz que el CD-R.

TARJETAS DE MEMORIA. Son el nuevo sistema de almacenamiento de archivos musicales en teléfonos móviles, y superan ampliamente la capacidad del CD y el DVD.

iPOD. El reproductor de música de Apple se ha convertido en el estándar de distribución y reproducción de música. Las canciones, ahora, se compran por la Red y de una en una.

MEMORIA USB. Para llevar archivos de gran tamaño de un ordenador a otro, el llavero USB es una solución más práctica que un CD. Es resistente, regrabable y tiene más capacidad.

Reparación LCD

Video

foto1 foto2

foto3 foto4

Galería de fotos

Durante el pasado 9 de marzo se celebró el 30 aniversario de la presentación del Compact Disc. Hoy es un formato en vías de extinción entre llaveros de memoria, el P2P, los iPods y el DVD. Hasta el vinilo comienza a amenazarle

No hay comentarios

Comenta el artículo:

SOCIAL

FansLike
Follow

Descargar nuestros vídeos de YouTube

 

 

Reparación TV LG

Descargar nuestros vídeos de YouTube

 

 

Reparación TV LG

Descargar nuestros vídeos de YouTube

 

 

Reparación TV LG

Descargar nuestros vídeos de YouTube

 

 

Reparación TV LG

OFERTAS EMPLEO

- Sevilla Empresa de Tecnologías
Requisitos mínimos Poseer el Ciclo Formativo Grado Superior en Electricidad y Electrónica. - Poseer al menos dos años de experienci...